Las fuerzas estadounidenses completaron una decimotercera noche consecutiva de ataques contra objetivos iraníes, mientras Teherán reivindicó nuevas operaciones contra instalaciones vinculadas a Estados Unidos en Kuwait y Baréin. La crisis mantiene prácticamente paralizado el tránsito por el estrecho de Ormuz y ha dejado a unos 6.000 marinos varados en centenares de embarcaciones.
WASHINGTON / TEHERÁN.— Estados Unidos e Irán mantuvieron este viernes sus operaciones militares sin señales públicas de una desescalada inmediata, después de que las fuerzas estadounidenses completaran una decimotercera noche consecutiva de bombardeos contra objetivos militares y logísticos iraníes.
El Comando Central de Estados Unidos afirmó que los ataques tenían como objetivo reducir la capacidad de Irán para amenazar a los buques civiles y comerciales que atraviesan las aguas regionales. La nueva ofensiva alcanzó instalaciones militares, navales y de infraestructura en varios puntos del territorio iraní, según informó The Associated Press.
Los bombardeos se concentraron en parte en el sur y suroeste de Irán. Medios estatales iraníes informaron de cuatro muertos y cinco heridos en un ataque estadounidense ocurrido en las afueras de Ahvaz, capital de la provincia de Juzestán. También se registraron explosiones en Bandar Abbas, la isla de Qeshm y otros puntos cercanos a instalaciones navales y militares.
La información sobre las víctimas procede de medios oficiales iraníes y no pudo ser comprobada de manera independiente.
Irán amplía sus ataques en el Golfo
La Guardia Revolucionaria iraní afirmó haber atacado instalaciones utilizadas por Estados Unidos en Kuwait y Baréin. Según su versión, una operación alcanzó la base de Udairi, en territorio kuwaití, y otra golpeó una torre vinculada a la Quinta Flota de la Marina estadounidense en Baréin.
El Comando Central estadounidense no confirmó de inmediato los daños reivindicados por Teherán. Las autoridades de Baréin y Jordania, por su parte, informaron que habían interceptado ataques aéreos iraníes.
En Erbil, capital de la región autónoma del Kurdistán iraquí y sede de asesores militares estadounidenses, fuerzas de la coalición derribaron cinco drones cargados con explosivos, de acuerdo con funcionarios locales citados por AP. También se escucharon explosiones y se observaron columnas de humo cerca del aeropuerto de la ciudad.
Los ataques forman parte de una nueva fase de la confrontación que se reanudó después del colapso del alto el fuego provisional acordado meses atrás. Eco del Siglo ya informó sobre la intensificación de los ataques estadounidenses tras una nueva escalada en el estrecho de Ormuz.
Unos 6.000 marinos permanecen varados
La Organización Marítima Internacional calcula que al menos 6.000 marinos permanecen varados en unas 400 embarcaciones situadas alrededor del estrecho de Ormuz.
La oficina del alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, advirtió que algunos tripulantes habrían sido abandonados por los propietarios de los barcos y carecerían de alimentos, agua, combustible, atención médica, electricidad y medios para comunicarse con sus familias.
El estrecho, por el que transitaba en tiempos de paz alrededor de una quinta parte del petróleo y el gas comercializados mundialmente, permanece prácticamente cerrado debido a los ataques iraníes contra embarcaciones que utilizan rutas no autorizadas por Teherán y a las operaciones militares estadounidenses destinadas a restablecer la navegación.
Los datos de seguimiento marítimo citados por Reuters mostraban apenas tres tránsitos diarios por el estrecho durante los últimos días, aunque algunas embarcaciones continuaban entrando o saliendo del golfo Pérsico.
La crisis se extiende al mar Rojo
La situación marítima se ha agravado después de que los hutíes de Yemen, alineados con Irán, reivindicaran ataques contra dos petroleros saudíes en el mar Rojo.
Los rebeldes afirmaron haber atacado los buques Encelia y Layla. Arabia Saudí confirmó que el primero se incendió tras ser alcanzado, mientras que el centro británico de Operaciones de Comercio Marítimo recibió un aviso sobre un petrolero golpeado por un proyectil desconocido frente a la costa saudí.
El estrecho de Bab al-Mandeb, que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén, concentra alrededor del 12 % del comercio mundial y aproximadamente una cuarta parte del tráfico internacional de contenedores. La inseguridad simultánea en ese paso y en Ormuz obliga a algunas navieras a considerar rutas más largas alrededor de África.
Según Reuters, determinados cargamentos de crudo físico procedentes de Oriente Medio, Europa y África se acercaron a los 110 dólares por barril, debido tanto a la guerra con Irán como a las interrupciones del suministro relacionadas con el conflicto en Ucrania.
El petróleo retrocede después de superar los 100 dólares
El precio internacional del petróleo superó los 100 dólares por barril el jueves, impulsado por los ataques hutíes, la reducción del tráfico por Ormuz y el temor a una interrupción prolongada del abastecimiento.
Sin embargo, el viernes el Brent retrocedió un 3,88 %, hasta cerrar en 96,78 dólares por barril, después de conocerse informaciones sobre posibles gestiones chinas para reactivar las negociaciones entre Washington y Teherán. El crudo estadounidense West Texas Intermediate terminó en 89,31 dólares.
A pesar de la caída diaria, el Brent acumulaba una subida semanal cercana al 10 %, lo que refleja la volatilidad y la vulnerabilidad del mercado ante cualquier alteración de las rutas marítimas regionales.
Washington evalúa mantener o intensificar la campaña
El presidente Donald Trump se reunió el viernes con sus principales asesores de seguridad nacional para analizar la situación con Irán y decidir si Estados Unidos debía mantener el curso militar actual o intensificar sus ataques, según un funcionario estadounidense citado por AP.
Al término de la reunión no se había comunicado públicamente ninguna decisión. La Casa Blanca tampoco respondió de inmediato a las solicitudes de información sobre sus conclusiones.
La ausencia de una decisión anunciada coincide con la falta de avances públicos en las gestiones diplomáticas. Una delegación de Omán, país que ha participado en anteriores mediaciones entre Washington y Teherán, se encontraba el viernes en la capital iraní para discutir la gestión del tráfico por el estrecho.
El ministro de Asuntos Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, también mantuvo conversaciones con su homólogo iraní. No obstante, el canciller iraní, Abás Araqchí, sostuvo que el conflicto no necesitaba nuevos mediadores y reclamó un cambio de posición por parte de Estados Unidos.
El Congreso intenta limitar la acción militar
La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó el jueves, por 214 votos contra 208, una resolución destinada a exigir autorización del Congreso para continuar las operaciones militares contra Irán.
La iniciativa fue respaldada por la mayoría de los demócratas y por un reducido grupo de republicanos. No obstante, el Senado rechazó una resolución semejante por 49 votos contra 47, por lo que la medida adoptada en la Cámara tiene principalmente un significado político y no obliga por sí sola al presidente a terminar las operaciones.
La votación refleja el creciente debate en Washington sobre la duración del conflicto, sus objetivos políticos y la autoridad constitucional del Ejecutivo para mantener una campaña militar sin una declaración formal de guerra.
Netanyahu viajará a Washington
La oficina del primer ministro israelí confirmó que Benjamin Netanyahu viajará el lunes a Washington y se reunirá el martes con Donald Trump.
Durante su estancia en Estados Unidos, Netanyahu también asistirá al funeral del senador Lindsey Graham, según el comunicado oficial recogido por Reuters.
Israel no ha participado directamente en la última ronda de ataques estadounidenses, aunque en los últimos días ha manifestado su disposición a reincorporarse a las operaciones militares contra Irán.
La reunión en Washington se producirá en un momento en que Estados Unidos evalúa los próximos pasos de su campaña y mientras la continuidad del conflicto aumenta los riesgos para la navegación, el abastecimiento energético y la estabilidad de los países del Golfo.
Sin avances públicos hacia una desescalada
Después de trece noches consecutivas de ataques estadounidenses, no se han anunciado acuerdos concretos para detener las hostilidades.
Estados Unidos sostiene que sus operaciones buscan reducir la capacidad iraní para atacar la navegación comercial y reabrir el estrecho de Ormuz. Irán, por su parte, afirma que posee el derecho de controlar el tránsito por ese paso y ha continuado atacando instalaciones estadounidenses y rutas marítimas vinculadas a sus adversarios.
La combinación de enfrentamientos militares, restricciones a la navegación y ataques hutíes en el mar Rojo mantiene abiertos dos de los corredores comerciales más importantes del mundo a nuevas alteraciones. Cualquier extensión de la campaña o fracaso de las iniciativas diplomáticas podría volver a elevar los precios del petróleo y ampliar los efectos económicos más allá de Oriente Medio.
Eco del Siglo — Geopolítica. Con información de Associated Press y Reuters.

