WASHINGTON / TEHERÁN — 12 de julio de 2026. Estados Unidos lanzó nuevas oleadas de ataques contra objetivos militares iraníes después de que fuerzas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán atacaran un portacontenedores de bandera chipriota que transitaba por el estrecho de Ormuz, según informó el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM).
La operación fue ordenada por el presidente Donald Trump, de acuerdo con el CENTCOM, que afirmó que su objetivo era continuar degradando la capacidad iraní de atacar a marinos civiles y buques comerciales que transitan por la estratégica vía marítima.
Las fuerzas estadounidenses alcanzaron alrededor de 140 objetivos en una de las principales rondas de ataques del domingo, entre ellos sitios de lanzamiento de misiles y drones, depósitos de municiones, equipos de comunicaciones y otras instalaciones, según informó Associated Press citando al Ejército estadounidense.
El nuevo episodio de violencia comenzó después del ataque contra un portacontenedores de bandera chipriota. El CENTCOM informó que la embarcación sufrió un incendio y daños significativos en la sala de máquinas que le impidieron continuar su viaje.
La autoridad marítima de Omán informó posteriormente que 23 tripulantes fueron rescatados y que uno permanecía desaparecido. El Ministerio de Asuntos Exteriores de India señaló que el tripulante desaparecido era ciudadano indio.
Irán declara cerrado el estrecho; Estados Unidos lo rechaza
Irán afirmó que el estrecho de Ormuz permanecería cerrado hasta que se restableciera la calma, mientras Estados Unidos rechazó que Teherán hubiera conseguido bloquear por completo la vía marítima.
La Guardia Revolucionaria iraní sostuvo que varias embarcaciones habían ignorado sus advertencias y las instrucciones de navegar por una ruta que las autoridades iraníes consideraban autorizada. Según la versión de Teherán, uno de los buques fue alcanzado por un “disparo de advertencia” y obligado a detenerse.
Washington, por su parte, aseguró que el estrecho continuaba abierto. Associated Press informó que el tráfico marítimo proseguía a niveles reducidos y que las autoridades militares estadounidenses habían registrado más de 140 buques transitando por la zona durante la última semana.
La disputa sobre el control de la navegación en el estrecho se ha convertido en uno de los principales focos de tensión entre Washington y Teherán. Antes de la guerra, aproximadamente una quinta parte del petróleo y el gas natural comercializados mundialmente transitaba por esta vía.
Irán responde con ataques en la región
Tras los bombardeos estadounidenses, Irán lanzó ataques contra Bahréin, Kuwait, Qatar, Jordania y Omán, según informaciones de Associated Press basadas en autoridades de esos países.
Qatar informó que sus fuerzas interceptaron ataques iraníes y que tres personas, entre ellas un niño, resultaron heridas por metralla. En Bahréin se activaron alertas por misiles.
El Ministerio de Defensa de Kuwait informó de daños en tres puestos fronterizos terrestres y en una plataforma marítima de la Kuwait Oil Company, además de un trabajador herido.
En Jordania, tres misiles iraníes alcanzaron distintas zonas y provocaron daños menores sin causar heridos, según la agencia estatal jordana. En Omán, las autoridades informaron de ataques con drones contra instalaciones en una zona próxima al estrecho y posteriormente convocaron al embajador iraní para protestar por los hechos.
La nueva escalada amenaza los esfuerzos diplomáticos destinados a contener el conflicto entre Estados Unidos e Irán. Mediadores regionales e internacionales continúan intentando evitar un retorno a hostilidades de mayor escala.
La situación permanece en desarrollo y algunas informaciones sobre los objetivos alcanzados y los daños causados proceden de las partes directamente involucradas en el conflicto, por lo que pueden ser objeto de actualización o verificación adicional.
Fuentes: Reuters; Associated Press; Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM); autoridades de Omán, Qatar, Kuwait y Jordania; e Infobae.

