El senador fue proclamado candidato del Partido Liberal para las elecciones del 4 de octubre durante una convención celebrada en São Paulo. Javier Milei participó personalmente, mientras Benjamin Netanyahu, Michelle Bolsonaro y Jair Bolsonaro enviaron mensajes en video. El aspirante prometió reducir impuestos, endurecer la lucha contra el crimen y continuar el proyecto político de su padre.
SÃO PAULO.— El senador Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, lanzó oficialmente su candidatura a la Presidencia de Brasil por el Partido Liberal durante una convención celebrada el sábado 25 de julio en São Paulo.
La proclamación partidaria coloca al legislador al frente del principal intento de la derecha brasileña por disputar el poder al presidente Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones generales de octubre. Flávio Bolsonaro prometió reducir impuestos, aplicar una política más severa contra la delincuencia y dar continuidad al legado político de su padre.
El acto contó con la presencia del presidente argentino, Javier Milei, quien viajó a Brasil para expresar su respaldo al candidato. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, intervino mediante un mensaje grabado, mientras Jair Bolsonaro apareció en un video generado con inteligencia artificial. La ex primera dama Michelle Bolsonaro también envió un mensaje en apoyo de la candidatura.
La convención representa el lanzamiento político y partidario de Flávio Bolsonaro. El proceso electoral deberá continuar conforme a las normas y plazos establecidos por el Tribunal Superior Electoral de Brasil.
La primera vuelta de las elecciones generales se celebrará el 4 de octubre de 2026. Una eventual segunda vuelta para la Presidencia y las gobernaciones tendrá lugar el 25 de octubre, según el calendario oficial aprobado por el TSE.
La sucesión política de Jair Bolsonaro
La candidatura representa el intento más definido hasta ahora de transferir el liderazgo del bolsonarismo desde Jair Bolsonaro hacia uno de sus hijos.
El expresidente continúa siendo la principal referencia simbólica del movimiento conservador brasileño, pero se encuentra bajo arresto domiciliario por su participación en el intento de revertir el resultado de las elecciones de 2022, en las que Lula regresó al poder. También está impedido de concurrir como candidato, lo que obligó a sus aliados a buscar una figura capaz de preservar su base electoral.
Flávio Bolsonaro obtuvo el respaldo de su padre para disputar la Presidencia en diciembre de 2025. Desde entonces ha intentado presentarse como continuador de las políticas económicas y de seguridad del anterior Gobierno, aunque con un estilo más moderado y orientado a ampliar sus alianzas.
Durante la convención, el senador insistió en la continuidad familiar y política del movimiento. La aparición digital de Jair Bolsonaro reforzó esa conexión y permitió que el expresidente conservara un papel central en el lanzamiento de la campaña.
El recurso a un mensaje generado con inteligencia artificial añadió además un elemento singular a la convención. La campaña utilizó la imagen y la voz recreadas del expresidente como instrumento de movilización política, en un momento en que su situación judicial limita su participación directa en actividades públicas.
Milei respalda a la derecha brasileña
La presencia de Javier Milei convirtió la convención en un acontecimiento de alcance regional.
El mandatario argentino defendió la candidatura de Flávio Bolsonaro, criticó al Gobierno de Lula y presentó la elección brasileña como parte de una confrontación latinoamericana entre las fuerzas conservadoras y la izquierda.
Milei afirmó que Bolsonaro podía “salvar” a Brasil del socialismo y sostuvo que continuaría denunciando lo que considera los fracasos de ese modelo político. Su intervención consolidó la cercanía entre el Gobierno argentino y el movimiento bolsonarista.
La visita también tuvo una dimensión diplomática delicada. Argentina y Brasil son las dos mayores economías del Mercosur, pero sus presidentes mantienen profundas diferencias ideológicas y una relación personal distante.
El respaldo explícito de un jefe de Estado extranjero a un candidato opositor puede aumentar la tensión con el Gobierno brasileño. Al mismo tiempo, ayuda a Flávio Bolsonaro a proyectarse como integrante de una red regional de dirigentes conservadores.
La evolución de estas alianzas forma parte de la cobertura permanente de Política Internacional de Eco del Siglo.
Netanyahu y la dimensión internacional de la campaña
Benjamin Netanyahu envió un mensaje en video al acto, reforzando los vínculos históricos entre el bolsonarismo y el Gobierno israelí.
Durante la Presidencia de Jair Bolsonaro, Brasil fortaleció su acercamiento político con Israel. Esa relación también tuvo importancia dentro de la política interna brasileña, especialmente entre sectores evangélicos que constituyen una parte relevante de la base electoral conservadora.
El mensaje de Netanyahu, unido a la participación de Milei, permitió a la campaña presentar a Flávio Bolsonaro como un candidato conectado con dirigentes extranjeros ideológicamente próximos.
No obstante, estos respaldos internacionales no resuelven una de las principales dificultades de la candidatura: la necesidad de formar alianzas internas suficientemente amplias para competir con Lula.
Dificultades para construir una coalición
Flávio Bolsonaro inicia la campaña con el apoyo del núcleo más fiel del electorado de su padre, pero todavía enfrenta problemas para atraer a partidos de centroderecha.
Reuters informó que varias fuerzas conservadoras han optado por mantenerse neutrales en lugar de adherirse formalmente a su candidatura. La fragmentación del espacio opositor puede dificultar la construcción de una coalición nacional competitiva.
El senador también ha enfrentado controversias recientes. En mayo reconoció que el banquero Daniel Vorcaro, posteriormente encarcelado en una investigación por fraude y sobornos, financió una película sobre la trayectoria política de Jair Bolsonaro. El asunto debilitó el impulso inicial de la campaña y provocó nuevas preguntas sobre sus relaciones financieras.
También protagonizó una disputa pública con Michelle Bolsonaro, aunque ambos escenificaron una reconciliación antes del lanzamiento. El mensaje de apoyo enviado por la ex primera dama estuvo dirigido particularmente a las mujeres, un segmento en el que el candidato necesita ampliar sus respaldos.
La candidatura deberá demostrar que puede conservar la base bolsonarista y, al mismo tiempo, atraer a electores que no se identifican plenamente con la figura del expresidente.
Lula mantiene ventaja en una simulación de segunda vuelta
Una encuesta de Datafolha difundida el viernes 24 de julio situó a Lula con un 48 % frente al 43 % de Flávio Bolsonaro en una eventual segunda vuelta.
En junio, el mismo instituto había registrado una ventaja de 47 % frente a 43 %, por lo que el presidente amplió un punto su diferencia en la medición más reciente. La encuesta no determina el resultado de octubre, pero muestra que Flávio Bolsonaro conserva una base electoral importante y, al mismo tiempo, permanece por detrás del mandatario.
La evolución de la campaña dependerá en gran medida de la economía, la seguridad pública, las alianzas partidarias y la evaluación ciudadana del Gobierno de Lula.
Flávio Bolsonaro intentará colocar en el centro del debate los impuestos, el gasto estatal y la delincuencia. Lula, previsiblemente, presentará la contienda como una confrontación entre su proyecto político y el regreso de la familia Bolsonaro al poder.
Las discusiones sobre fiscalidad, comercio y desempeño económico brasileño también se insertan en un escenario internacional que Eco del Siglo analiza en su sección de Economía Global.
El bolsonarismo entra en una nueva etapa
La proclamación de Flávio Bolsonaro no supone únicamente la aparición de otro candidato presidencial. Representa una prueba sobre la capacidad del bolsonarismo para sobrevivir electoralmente a la inhabilitación de su fundador.
El Partido Liberal apuesta a que el apellido Bolsonaro mantenga unido al electorado conservador. Sin embargo, el senador tendrá que demostrar que dispone de liderazgo propio, capacidad de negociación y una propuesta que vaya más allá de la continuidad familiar.
La convención de São Paulo mostró los principales elementos de esa estrategia: la presencia simbólica de Jair Bolsonaro, el respaldo internacional de Milei y Netanyahu, una agenda de reducción de impuestos y seguridad pública, y un discurso de oposición frontal al Gobierno de Lula.
Con el lanzamiento de su candidatura, Flávio Bolsonaro asumió formalmente la responsabilidad de conducir el movimiento fundado alrededor de su padre hacia las elecciones más importantes de América Latina en 2026.
Eco del Siglo — Política Internacional. Con información de France 24, Reuters, el Senado Federal de Brasil y el Tribunal Superior Electoral.

