Elaborado en la Nueva España hacia 1541-1542, el Códice Mendoza constituye una de las fuentes pictóricas más importantes para conocer la sociedad mexica. Sus páginas reúnen información sobre los gobernantes y conquistas de Tenochtitlan, los tributos exigidos a distintos territorios y aspectos de la educación, el trabajo, la guerra, la familia y la vida cotidiana, combinando tradiciones gráficas indígenas con anotaciones en castellano.
Nombre: Códice Mendoza o Códice Mendocino
Fecha: ca. 1541-1542
Lugar de elaboración: México, Nueva España
Comitente: tradicionalmente vinculado al virrey Antonio de Mendoza
Creadores: pintores y escribas indígenas, con comentarios y glosas posteriores en castellano
Tipo de documento: Manuscrito pictográfico colonial
Soporte: Papel europeo
Signatura: MS. Arch. Selden. A. 1
Sección: Cultura
Original conservado en: Bodleian Libraries, University of Oxford
El documento
El Códice Mendoza fue producido aproximadamente dos décadas después de la caída de México-Tenochtitlan. Su elaboración se relaciona estrechamente con Antonio de Mendoza, primer virrey de la Nueva España. El proyecto digital dedicado al manuscrito señala que Mendoza ordenó su creación en 1542 para reunir información sobre territorio, riqueza, historia, tradiciones, organización social y vida cotidiana mexicas.
El manuscrito combina imágenes realizadas dentro de la tradición pictográfica indígena con explicaciones escritas en castellano. Esta coexistencia de sistemas de representación distintos convierte al códice en un testimonio particularmente valioso del mundo colonial temprano.
Actualmente se conserva en la Bodleian Library de la Universidad de Oxford, con la signatura MS. Arch. Selden. A. 1, donde puede consultarse íntegramente en formato digital.
Valor cultural
La importancia del Códice Mendoza reside en que no se limita a relatar acontecimientos políticos. Sus imágenes permiten aproximarse también a la organización económica y social de los mexicas.
El manuscrito registra gobernantes y conquistas, productos tributarios, localidades sometidas y numerosos aspectos relacionados con la formación de niños y jóvenes, los oficios, la guerra, el matrimonio y otras prácticas de la vida social.
Su valor alcanza así campos tan diversos como la historia cultural, antropología histórica, historia económica, estudios mesoamericanos, historia de la educación y cultura visual.
El códice constituye además un objeto cultural híbrido. Fue realizado sobre papel europeo, pero mediante recursos gráficos de tradición indígena, a los que se añadieron textos explicativos en castellano. Esa combinación permite estudiar directamente los procesos de adaptación y mediación que caracterizaron las primeras décadas de la sociedad novohispana.
Las tres partes del Códice Mendoza
El documento está organizado fundamentalmente en tres grandes secciones, que el proyecto digital contemporáneo resume como expansión, tributo y vida cotidiana.
Primera parte: gobernantes y conquistas
La primera sección reconstruye la historia política de los mexicas mediante sus gobernantes y las conquistas atribuidas a cada período.
Una de sus imágenes más conocidas es el folio 2r, utilizado habitualmente como frontispicio del códice. Representa de manera esquemática la fundación y organización de México-Tenochtitlan.
En el centro aparecen el nopal y el águila asociados a la fundación de la ciudad, mientras una estructura de canales azules divide el espacio en cuatro sectores. Alrededor se representan personajes vinculados a los orígenes de Tenochtitlan y signos calendáricos.
Consultar directamente el Códice Mendoza en Digital Bodleian
Por qué consultarlo: permite observar directamente cómo la memoria política y territorial mexica fue organizada mediante imágenes, glifos y anotaciones alfabéticas.
Segunda parte: provincias y tributos
La segunda sección registra localidades sometidas y los tributos que debían entregar.
Los bienes aparecen representados pictográficamente junto con signos de cantidad. Entre ellos figuran textiles, alimentos, materias primas, vestimentas, objetos militares y otros productos.
El sistema visual permite identificar tanto las comunidades tributarias como las cantidades y clases de bienes exigidos. El propio INAH utiliza láminas del Códice Mendoza para explicar las convenciones pictográficas empleadas en las matrículas tributarias.
Por qué consultarla: constituye una fuente excepcional para estudiar la organización económica y territorial del poder mexica y las formas indígenas de representación numérica y tributaria.
Tercera parte: educación y vida cotidiana
La tercera sección es especialmente importante para la historia cultural porque representa diferentes momentos y actividades de la vida cotidiana.
Incluye escenas relacionadas con el nacimiento, la infancia, la educación, el aprendizaje de tareas, la formación militar, el matrimonio, los oficios y las normas sociales. El INAH identifica precisamente esta tercera parte del Códice Mendoza como un ejemplo de los antiguos «libros de costumbres».
Esta sección permite acercarse no solo a las instituciones políticas, sino también a la manera en que se concebían la formación y las responsabilidades de los individuos dentro de la sociedad.
La educación de niños y jóvenes
Algunas de las páginas más conocidas del códice están dedicadas a la educación.
Las imágenes muestran a niños y jóvenes de diferentes edades realizando tareas y recibiendo instrucción. También aparecen representadas formas de disciplina, trabajo doméstico y preparación para distintas funciones sociales.
Estas escenas constituyen testimonios especialmente valiosos porque permiten estudiar visualmente cómo se representaba la transmisión generacional de conocimientos, capacidades y comportamientos sociales.
El códice ofrece así información que difícilmente podría reconstruirse únicamente mediante crónicas narrativas.
Original digital
Bodleian Libraries — MS. Arch. Selden. A. 1
La Universidad de Oxford conserva el manuscrito original y ofrece su reproducción íntegra a través de Digital Bodleian.
Consultar directamente el manuscrito original digitalizado
Por qué consultarlo: permite recorrer el documento página por página y ampliar sus imágenes para estudiar pictogramas, glosas, colores, signos calendáricos y detalles materiales del manuscrito.
La presencia del manuscrito en la Bodleian se remonta al siglo XVII: llegó a la institución como parte de la colección de John Selden y se encontraba allí, como máximo, en 1659.
Códice Mendoza Digital
INAH, Oxford y King’s College London
En 2015 apareció un proyecto digital especialmente dedicado al códice, desarrollado con participación del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México, la Universidad de Oxford y King’s College London.
Consultar el Códice Mendoza Digital
El recurso permite recorrer las páginas completas y consultar:
Español antiguo: transcripción de las anotaciones originales.
Español moderno: versión destinada a facilitar la comprensión contemporánea.
Inglés: traducción de los textos.
También incorpora ampliación de imágenes, explicaciones sobre pictogramas, mapas, cronologías y otros materiales interpretativos.
Por qué consultarlo: complementa el facsímil de Oxford con herramientas diseñadas específicamente para interpretar el complejo sistema visual y textual del documento.
Imagen y escritura
El Códice Mendoza no debe entenderse como un libro europeo acompañado simplemente de ilustraciones.
Las imágenes constituyen un sistema de transmisión de información.
Topónimos, personas, conquistas, cantidades y productos pueden representarse mediante signos gráficos cuya lectura depende de convenciones desarrolladas dentro de las tradiciones mesoamericanas.
Las anotaciones castellanas añadieron una segunda capa interpretativa destinada a lectores familiarizados con la escritura alfabética europea.
El manuscrito permite estudiar, por tanto, el encuentro entre formas indígenas y europeas de registrar el conocimiento.
Un documento colonial sobre el pasado mexica
Aunque gran parte de su contenido se refiere al período anterior a la conquista, el Códice Mendoza fue elaborado durante el Virreinato de Nueva España.
Esta circunstancia resulta fundamental para interpretarlo.
El manuscrito conserva y reorganiza información sobre el pasado mexica desde un contexto político ya transformado. Fue producido por especialistas indígenas, pero en relación con las necesidades informativas de las nuevas autoridades coloniales.
Por ello, no constituye una ventana completamente transparente hacia la sociedad prehispánica.
Su valor reside precisamente en esa complejidad: es simultáneamente memoria indígena, documento colonial y producto de mediación intercultural.
El viaje del códice a Europa
La historia posterior del manuscrito es también extraordinaria.
La tradición sostiene que estaba destinado a la corte española, pero fue interceptado durante el viaje por franceses y terminó en Francia. Allí pasó a manos del cosmógrafo André Thevet, quien dejó inscripciones de propiedad en varias páginas del códice.
Posteriormente fue adquirido por el geógrafo inglés Richard Hakluyt. Después pasó por otras manos hasta incorporarse a la colección del jurista y erudito John Selden. Tras la muerte de Selden en 1654, su extraordinaria biblioteca pasó a Oxford y el Códice Mendoza llegó a la Bodleian hacia 1659, donde continúa conservándose.
Esta trayectoria convierte la propia historia física del manuscrito en un ejemplo de la circulación del patrimonio americano por Europa durante los siglos XVI y XVII.
Una imagen emblemática: la fundación de Tenochtitlan
El folio 2r es probablemente la imagen más conocida del Códice Mendoza.
En ella aparece una representación de México-Tenochtitlan dividida en cuatro sectores mediante canales. En el centro se encuentra el nopal asociado al nombre y a la fundación de la ciudad, coronado por un águila.
La parte inferior incorpora escenas de conquista y alrededor de la composición aparecen los fundadores y elementos calendáricos. La Bodleian identifica la página como MS. Arch. Selden. A. 1, fol. 2r.
La imagen funciona simultáneamente como representación histórica, territorial y simbólica.
Imagen destacada
Para Eco del Siglo, utilizaría precisamente el folio 2r.
Pie de imagen recomendado:
Fundación de México-Tenochtitlan. Códice Mendoza, ca. 1541-1542, fol. 2r. Bodleian Libraries, University of Oxford, MS. Arch. Selden. A. 1.
Una fuente académica de University of London Press identifica expresamente esta imagen como dominio público.
Un archivo visual de la sociedad mexica
El Códice Mendoza reúne tres dimensiones que explican su extraordinario valor.
Es memoria política, porque reconstruye gobernantes y conquistas.
Es documento económico, porque registra provincias y tributos.
Y es fuente cultural, porque muestra educación, familia, trabajo, guerra y comportamientos sociales.
A ello se suma su condición de documento intercultural: imágenes de tradición indígena conviven con escritura castellana dentro de un libro producido sobre papel europeo.
La digitalización permite hoy estudiar conjuntamente esas dimensiones y acceder directamente a un manuscrito que, desde mediados del siglo XVII, permanece conservado en Oxford.
Fuentes y repositorios
Bodleian Libraries — Digital Bodleian
Conserva el original MS. Arch. Selden. A. 1 y ofrece su reproducción digital completa.
Instituto Nacional de Antropología e Historia de México — Códice Mendoza Digital
Proyecto de consulta e interpretación digital con transcripciones, traducciones y herramientas interactivas.
University of Oxford y King’s College London
Participaron junto al INAH en el desarrollo del proyecto digital.
Palabras clave
Códice Mendoza · Códice Mendocino · mexicas · Tenochtitlan · Antonio de Mendoza · Nueva España · siglo XVI · códices mesoamericanos · cultura mexica · vida cotidiana · educación · tributos · pictografía · patrimonio documental · John Selden · André Thevet · Bodleian Library · Oxford
